|
El invento del "chivito" fue consecuencia de casualidades. Donato, el hermano de Antonio Carbonaro, había trabajado en la construcción del hotel San Rafael en Punta del Este y Antonio –en la década del 40- fue hacia allá buscando alguna oportunidad económica.
Observó que no había un bar que estuviera abierto día y noche por lo que instaló uno sobre la Mansa. Se llamó “El mejillón” como el más que famoso de la Punta, frecuentado por políticos y deportistas años después.
Una noche, cuando ya no quedaban platos preparados, llegaron clientes que pidieron algo rápido, algún bocado. Antonio preparó el sandwich de lomo con todos los ingredientes que tenía a mano y lo ofreció como un “cibo” (en italiano se pronuncia “chibo” y significa “bocado”). Gustó mucho y lo siguieron pidiendo en diminutivo “cibito” (pronunciado “chivito”).
Más adelante alguien lo incorporó al la carta con la grafía “chivito” porque se confundió con el caprino.
Por Elsa Scopazzo
|